Nuestra gente

La gente del valle y sus alrededores, son personas de tradiciones arraigadas profundamente, personas de la tierra, de esas que han vivido siglos de ella. Sus principales oficios están relacionados con la ganadería, la agricultura y la artesanía, y han sido transmitidos de generación en generación, manteniendo las técnicas y herramientas de antaño.

Estas tierras están pobladas por gentes hospitalarias, que saben del valor de un alto en el camino y del placer de disfrutar de los frutos de una tierra, que sólo ofrece su cosecha gracias al esfuerzo constante de los hombres y mujeres que las habitan.

Lo que más llama la atención de esta gente sencilla, es que se agrupan en aldeas muy dispersas dentro del territorio y de muy baja densidad poblacional, lo que se explica principalmente por dos razones:

A lo largo del siglo XX, estas tierras han perdido casi la mitad de su población, en algunas aldeas este descenso alcanzó los 2/3, llegando a su punto máximo en la década de los 60, debido al proceso de industrialización que atrajo hasta las ciudades a la población rural.

La segunda razón, y que es un rasgo distintivo de la gente de estas tierras, es su alto grado de envejecimiento, aunque los ayuntamientos están haciendo esfuerzos por mantener a los jóvenes en el territorio, lo cierto es que el relevo generacional no se produce, y en la última década la comarca ha perdido un 7% de su población debido fundamentalmente al envejecimiento.

Pese a lo anterior, lo amistoso, abierto y honesto de la gente del Valle del Turía y sus alrededores, hacen de la visita a éste, una agradable y auténtica experiencia española.